En alguna ocasión os hemos hablado de las fuentes de interior, esos preciosos elementos con agua que dan vida y alegría a nuestras estancias. Lo cierto es que quedan genial. No obstante, hay que tener en cuenta una serie de cosas.

 

Fuente de interior de bambú

Para empezar debemos fijarnos en el material. Este punto es importante debido a que las fuentes que están creadas con materiales 100% naturales, además de ser más bonitas, aportan propiedades energéticas a los ambientes. Así, podemos escoger fuentes hechas a base de arcilla, piedra o incluso cañas de bambú.

Aunque os recomendamos las primeras, lo cierto es que su precio es más alto que las fuentes hechas con siliconas o plásticos. Así pues, si queremos ahorrar dinero podemos optar por las segundas, pero sabiendo que el mantenimiento de estas puede ser un poco más costoso pues por norma general son materiales menos duraderos.

Fuentes de agua de interior

En este punto es necesario hablar del mantenimiento. Cierto es que las fuentes con materiales naturales son más agradecidas en este sentido. Aun así, es necesario prestar atención a aspectos como el agua; y es que si queremos que esté limpia y nítida debemos alejarla de la acción directa de los rayos solares y fijarnos en que el motor funcione perfectamente. Si hay un movimiento constante podremos evitar que el agua se estanque y se ponga verde.

Fuentes de interior

Si queremos un poco de ayuda extra, podemos optar por colocar algún tipo de filtro en la fuente.

Fuentes de interiores

Por último os recomendamos que el motor de las fuentes de interior sea de los que se conectan a la luz ¿por qué? Pues debido a que aunque las pilas nos parezcan más cómodas, lo cierto es que pueden resultar a la larga mucho más costosas. Además, la intensidad del motor será menor, y por tanto, el ruido relajante de nuestra pequeña cascada mucho menos perceptible.

Fuentes de interior

Fuentes de agua

 

Fuentes de interior